lunes, 2 de enero de 2012

Aburrimiento, odio, masturbación...

7: 30. Te levantas, bajas las escaleras con los ojos cerrados aún soñando vete a saber qué, pero no te caes ya que al igual que el resto del día estás en modo automático. Desayuno. Te vistes, ¿hoy tocaba deporte?. Cepillar dientes, peinarse. Desodorante.

8: 25. Sales de tu casa, el instituto está cerca pero aún así hay que recorrer una distancia considerable porque la entrada de los alumnos está en la otra punta. Pasas delante de la puerta de los profesores, que entran con la misma pasimonia que tú, malditos cabrones con suerte. Saludas a la madre de una antigua amiga como todos los días, solo por cumplir, odio hacer algo por cumplir. ¿Se habrá dado cuenta también del bucle semanal?.

8: 31. Llegas a clase. Hola. "Sois una panda de irresponsables, vagos, no sé qué hacéis aquí...", "ui el profesor de turno me ha llamado la atención porque no atendía/ hablaba/ me reía... exijo una disculpa, bla, bla, bla. Hipócritas contradictorios... . Pasa la mañana y con suerte aprendes algo interesante sobre lo que pensaba alguien sobre algo hace tiempo, interesante sí, ¿útil? depende de ti.

15: 00. Suena la campana. ¡Lástima que ya terminó el festival por hoy!. Llegas a casa, lentejas, es lunes.

Tarde: miras internet y hablas con alguien que esté tan aburrido como tú. Si es martes o miércoles tocará inglés. Sales de casa con la música lo suficientemente alta. "Break on through to the other side..." y la lista sigue sonando.

Llegas al inglés. Los malditos niñatos de este año no se callan y no paran de decir gilipolleces. Prefería a los del año pasado, los que se extrañaban por no saludarles aún no conociéndolos de nada. La profesora regaña a la mayoría por no hacer una chorrada de ejercicio. Aunque está loca y habla chillando al final cae bien.

Fin de semana: ordenador otra vez. Si hay ganas y hay alguien quizás se hace algo... . Solo en casa otra vez, los padres no están porque se han ido con los padres de los niños del fútbol de mi hermano. Pizza, perrito o similares. Si tuviera novia me lo pasaría muy bien... mentira, mis padres estarían en casa todo el tiempo.

Bucle hasta la Navidad.

Navidad: familia. "Qué grande estás ya, ¿cuántos años cumples?" se supone que voy sumando uno cada año ¿no?, ¿"y la novia?". Regalos que no quiero, cosas que no necesito.

Año nuevo: campo. "¿Por qué no vas a la fiesta chunta-chunta de turno?. No sé, a lo mejor es que no quiero gastarme 50 euros para ver borrachos y putas, encima con una banda sonora de mierda. El fuego es impresionante, bello, hipnotiza...

1 de enero, 00: 07: la gente cae en que es tu santo. "¡Felicidades!". Ya, será por que he hecho algo... esto no tiene sentido.

Cumpleaños: roscón de reyes. Manda huevos nacer el día de reyes. No entiendo qué hay que celebrar muy bien, ¿qué he sobrevivido otro año?.


"Esta es tu vida y se acaba a cada minuto"

lunes, 12 de diciembre de 2011

Lonesome Road

Un día como otro cualquiera vas andando por la calle y de repente te paras y te pasa algo. Una vista en 3ª persona te enfoca desde arriba y se va alejando cada vez más, mostrándote que sólo eres un peatón más, de una calle cualquiera, de un país cualquiera en un planeta superpoblado. Es entonces cuando te das cuenta de que es como si estuvieras muerto; ya nada tiene sentido, los pilares que soportaban tu vida se derrumban bajo tus pies; la familia, los amigos, los ves de otra forma. ¿Objetivos, motivaciones, que es eso? ya no queda nada más que otro ser humano con la cabeza hueca.

¿Y que haces entonces?, te deprimes, buscas consuelo en alguien, pero entonces también caes en la cuenta de que este camino lo haces solo... pero entonces te sobrepones, sabes que la vida es una mierda pero lo aceptas, y sin miedo, coges al toro por los cuernos. Es a partir de ese instante cuando empiezas a vivir, a ser libre e independiente, te buscas una chica porque tu ego ha crecido; te centras en tus sueños y te ríes en la cara del mundo, al que creías tu padre benefactor.

Pero no olvidas que estás en primera línea, por lo que siempre estás preparado para las hostias que te puedan venir. La metamorfosis se completa y ya has alcanzado tu ideal de "tú".

martes, 15 de noviembre de 2011

Cuando éramos libres

¿Recuerdas al niño que un día fuiste? Ese niño que jugaba a ser Dios con los insectos, que era comandante de ejércitos, rey de castillos y jefe de los indios, que se pasaba horas jugando solo, pues se sentía acompañado por sus juguetes, que era capaz de imaginar la batalla más cruenta o la aventura más fantástica, dueño del destino de sus personajes... ¿lo recuerdas?.

¿Recuerdas cuando podías pasar horas corriendo, saltando y caerte volviendo a levantar?. ¿Cuando llegabas a casa con las rodillas peladas, te metías en la ducha y sentías un suave escozor placentero?. ¿Cuando decías lo que pensabas sin temor a nada (hasta que mamá te callaba la boca de un guantazo)?. ¿Cuando eras cruelmente sincero?. ¿Cuando no había modas?.

¿Qué ha sido de ese niño con un mundo por descubrir que un día fuiste? Está muerto, tú mismo lo enterraste.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Un dios imperfecto

La falta de interés que la sociedad suele mostrar, sobre todo los jóvenes, ante todo se debe principalmente a la falta de objetivos en la vida. Estudiar, tener un trabajo, formar una familia, son los objetivos impuestos que convierten la vida en un bucle monótono hasta que mueres. ¿Es que acaso no hay otra opción?. Sí la hay, yo he encontrado la mía, lo que me llena, un sueño que ya expliqué en su día, este "sentido de mi existencia" no es aplicable a los demás, ya que cada uno deberá encontrar lo suyo.

¿Entonces por qué si tengo un objetivo, algo por lo que valga la pena luchar, aún me sigo sintiendo vacío? El agujero negro de mi mente me dice que ya ha engullido ese objetivo y necesita más. Le doy más, le doy personalidad, le doy ego, le doy todo lo que me pide y aún así sigue queriendo más, sigue faltando algo en mi vida...

No sé si es que aspiramos a ser nuestro propio dios, mirarnos al espejo y sentirnos orgullosos o simplemente somos tan avariciosos que perdemos la percepción de la realidad, el caso es que siempre estaremos buscando satisfacer interrogaciones, y cuando parezca que ya está todo resuelto surgirán nuevas dudas, se abrirán nuevos huecos que tendremos que rellenar con lo que sea... y yo ya me estoy cansando de todo esto.

Everything must be this way.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Cuando eres un extraño

(Antes de leer, por favor asegúrate de tener el audio conectado y pon la segunda canción del reproductor, que está abajo a la izquierda, la canción es Cosmos y deja que la lista de reproducción siga su curso).

No sabía cuánto tiempo llevaba ya en aquel bar, pero supongo que por la cantidad ingente de colillas en el cenicero y las copas de whisky vacías mi estancia se había alargado demasiado. Me había pasado la noche entera intentando olvidar que los que yo creía mis amigos me habían traicionado. Cuánto más intentaba alejarme de mis pensamientos, evadirme de mis sentimientos, más me acercaban a lo que había pasado sólo hacía unas horas.

Era ya tarde y sólo estaban encendidas las luces de la barra, dónde yo estaba apoyado, y las del escenario, dónde un pianista, un trompetista y un batería habían unido fuerzas para ambientar aún más mis pensamientos. La música inundaba todo el local, pero no tocaban tan fuerte como para que fuera algún idiota se quejara. Envidiaba a aquellos músicos, parecía que la música era su única amiga en la que de verdad podían confiar.

Metí la mano en el bolsillo de mi gabardina, saqué otro cigarrillo y me lo puse en la boca, después cogí el encendedor y empecé a darle pero no salía nada, se había quedado sin gas. De repente una pequeña llama iluminó mi cara y me encendió el cigarro. Ante mí apareció una bella mujer. Hice un examen rápido de pies a cabeza (mi timidez aún me podía cuando estaba hundido). Era de una estatura normal aunque un poco alta, tenía una piel suave y no muy morena ; sus piernas eran largas y estaban envueltas en unas finas medias marrones. Llevaba tacones y un vestido largo de seda, de esos que dejan asomar una pierna y la espalda al aire. En su mano izquierda un pequeño brazalete de plata con alguna inscripción . Sus pechos eran firmes pero no muy grandes.

Reuní algo de valor y la miré a la cara, tenía unos ojos negros profundos, que parecían haber visto el interior del alma del mismo diablo. Podía matar con la mirada y daba la impresión de que lo sabía y le gustaba. Sus finas cejas la ayudaban a eso. Su pelo era moreno rojizo y lo tenía recogido hacia atrás. "Es curioso que cuánto más intentamos olvidar algo o a alguien más nos acerquemos a ese recuerdo" me dijo mientras me daba fuego. Maldita sea, pensé, ¿cómo demonios lo ha sabido?.Intenté decir algo pero de mi boca solo salían balbuceos. Ella se encendió también un cigarro que sostuvo sobre sus finos labios con mucha delicadeza.

- ¿Decías algo? dijo ella.
- Me preguntaba por qué entrar a un bareto de mala muerte a estas horas y sin acompañar.
- El Jazz puede hacerme entrar en los rincones más oscuros de este mundo.
- Jajaj, brindo por eso.
- Dime, tendrás un nombre ¿no?.
- Llámame Donnie, todo el mundo me conoce por ese mote. Ya casi he olvidado como me llamo en realidad.
- Es un poco triste eso.
- Bueno, yo también soy poco triste.
- Como todos los lobos solitarios.

Otra vez me caló. Llamó al camarero y se pidió algo.

- Y dime Donnie, ¿por qué estás esta noche aquí, olvidando?
- Mis amigos me traicionaron. Dicen que he sido yo el que les falló, pero si algo me caracteriza es que soy leal.
- Oh lealtad, ¿pero fuiste fiel también?
- ¿Acaso no es lo mismo?
- ¡Todos los hombres sois iguales! Ser fiel es muy diferente de ser leal. Por ejemplo si yo tuviera una relación sería leal pero no fiel.

Cuando acabó de decir eso me miró a los ojos y me sentí como si hubiera recibido un tiro. Pagué mis copas y las suyas y me invitó a su casa y eso que aún no me sabía ni su nombre.

Los músicos pararon cuando nos fuimos.

martes, 13 de septiembre de 2011

Perdido a ambos lados del muro

Decimos que somos tímidos, que somos vagos, que somos fríos, que no nos hace falta, que estamos mejor solos. En realidad solo tenemos miedo, miedo a perder, miedo a ganar, miedo a sufrir, miedo a intentarlo, miedo de los demás. Porque no creímos que el amor doliera, no creímos que la soledad fuera una muerte tan dulce, no creímos que nos lo merecíamos. Somos cobardes y mentirosos, nos pasamos la vida autoengañándonos, mintiéndonos a nosotros mismos sobre qué necesitamos, sobre qué es lo que queremos. ¿De verdad sabemos que las decisiones que tomamos son las que queremos?, ¿que son 100% nuestras?, ¿o es que somos tan cabezones que nos llevamos la contraria hasta a nosotros mismos?, ¿tan fácil es traicionar a los sentimientos?

El autoengaño es una mera forma de supervivencia, sólo que no lo aplicamos en la dirección correcta.


Después de todo, son sólo ladrillos en el muro.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Mirando al espejo del tiempo

¿Si te encontraras a tu yo de hace un par de años por la calle, te caería bien? ¿Qué pensarías? Pobre ingenuo, diría yo. Los años de la ESO son los peores, son una etapa en la que uno es más influenciable, más manejable. Tus padres aún ejercen mucho control sobre ti, aunque ya empieces a mostrar signos de rebeldía, y tus amigos lo son todo, pero en cuanto acaba 4º acaba todo eso.

Amores que se apagan como una hoguera en invierno y te dejan frío como un cadáver, amigos que rocían los buenos momentos con napalm y hacen que se conviertan en polvo, padres que sobreprotejen y que intentan realizarse a través de sus hijos, profesores más preocupados en que el libro termine rápido que en su contenido o en enseñar cosas útiles. Si esa es la preparación para madurar tienes que ser muy autodidacta y desconfiar de todos para ver la realidad. Aprendemos a base de hostias.

Este es mi pasado, no lo puedo controlar, pero sí puedo hacer que mi futuro se mejor y así no arrepentirme. Basta ya de mirar con un ojo al pasado y el otro al presente.

Nunca olvides quien fuiste.