domingo, 22 de enero de 2012

El caracol

Tocaba geografía y tocaba ver diapositivas de relieves, accidentes geográficos, esto es un lapiaz, esto es un berrocal, esto un aburrimiento, esto es un coñazo... Así que como de costumbre y tradición mi compañero y yo empezamos a hacer gilipolleces.

Él había hecho con papel de aluminio un pequeño caracol con el que "jugueteaba", como imaginar lo que pasaría a continuación. Yo le dije que se parecía mucho a un caracol real para haberlo hecho con papel de aluminio en un minuto, pero que necesitaba más volumen. "Eso es, más volumen..." Se ensimismó y empezó a farfullar, "volumen", de pronto se levantó y se fue de la clase.

Desapareció.

Durante meses no supimos nada de él, hasta que un día un helicóptero negro aterrizó en el patio. De él se bajaron unos hombres uniformados de gris escoltando a una atractiva azafata que me invitó a entrar. Dentro me esperaba mi amigo desaparecido, ataviado con otro uniforme gris, y una gran capa negra, con el fondo aterciopelado en rojo.

"¿A dónde vamos?" le pregunté.

"Ya lo verás" me respondió. "Pero ahora bebe, debes estar sediento". La azafata se acercó y me ofreció un vaso de agua, que me bebí entero ya que tenía bastante sed, él sabía que nunca llevaba agua al instituto. Y entonces se apoderó de mí un sueño muy pesado, y mientras poco a poco iba cayendo veía el instituto alejarse a través de la ventana, mientras el helicóptero se elevaba...

Cuando desperté vi en el horizonte una isla llena de vegetación.

"Ahí es a dónde vamos", me dijo.

Aterrizamos en un pequeño helipuerto al lado de una enorme cascada. Me guiaron hacia el interior de una entrada de hormigón que pasaba desapercibida entre la selva. La entrada conducía a un gran montacargas al que fui escoltado por los hombres grises y mi amigo, que no había soltado palabra desde el aterrizaje.

El ascensor comenzó a bajar: Nivel 1 Dependencias, Nivel 2 Mantenimiento, Nivel 3 Seguridad, Nivel 4 Investigación Biológica, Nivel 7 Cafetería, Nivel 9 Follódromo, Nivel 10 Ingeniería Genética, Nivel 11 Zona de Pruebas...

Cuando las puertas blindadas se abrieron, apareció ante nosotros un enorme complejo con diferentes niveles y salas, lleno de gente moviéndose de un lado a otro. Tenía vida propia. Había mano de obra esclava enana siendo obligada a trabajar a latigazos por los hombres de uniformes grises, científicos con batas blancas en las  torres de observación, ingenieros de aquí para allá... Subimos a una torre de observación y entonces mi amigo me dijo: "Le he dado más volumen". De pronto se abrió una gran compuerta en el suelo y comenzó a emerger un enorme caracol, lentamente, hasta que sus cuernos quedaron a la altura de la torre.

¡Actívenlo! ordenó mi amigo. Una luz roja comenzó a parpadear y la sala quedó a oscuras. "¡Potencia al 30%, 50%, 70%..." informaba un técnico sentado frente a una pantalla. "Interfaz neuronal conectada, generadores funcionando..." informaba otro.

"¡Potencia al 85%!, ¡señor, hemos detectado una anomalía!." dijo otro.

"Continúe, no aborte" dijo mi amigo.

"¡Potencia al 90%" gritó otro técnico.

Y de repente se escuchó una alarma  y una voz robótica anunció: "FALLO EN EL SISTEMA". Y el caracol encendió sus ojos, rojos como la sangre. Y un gemido profundo lo inundó todo.

"Señor, esto es demasiado peligroso, ¡nos va a matar a todos!".

"¡Le he dicho que continúe!".

"A la mierda, ¡evacuad! ¡todo el mundo fuera!".

Y todos abandonaron sus puestos, corrían, huían, mientras el caracol se alzaba y derrumbaba las puertas de seguridad que se cerraban delante de él. La base comenzaba a derrumbarse y mi amigo, al que ya no reconocía, no podía parar de reírse.

Conseguí salir entre el humo y la gente corriendo, llegué a una baliza que me eyectó fuera del complejo... y mientras se habría el paracaídas, una gran explosión emergió de la tierra. Cuando llegué al suelo, de entre las llamas y las ruinas pude ver la silueta del caracol, que se dirgía hacia la costa. Y yo me sentía responsable de todo aquello...

No hay comentarios:

Publicar un comentario